Hace un tiempo Facebook era divertido. Con sólo entrar al portal podíamos tener una buena idea de la vida de nuestros amigos y gente a fin. Nos enterábamos de los viajes, de los noviazgos que empezaban y terminaban, de las personas que estaban viviendo afuera, de los que siguen aquí, de las maestrías, aventuras y demás actividades que hacían nuestros amigos. Era chévere, porque aunque uno tuviese siete años sin ver a Fulanito, sabíamos más o menos qué era de la vida de Fulanito y así teníamos una idea general de todo el mundo.
Hace un tiempo, uno podía escribirle en el muro a las personas, buscar dentro de sus amigos a otras personas chéveres, podíamos ver videos divertidos, comentar sobre las actualizaciones de estado de las personas y los comentarios que publicaban en sus muros. Podíamos iniciar foros o discusiones, enterarnos de las cosas más importantes, podíamos incluso ver en dónde estaban trabajando nuestros amigos y cuáles eran las empresas que mejor calidad de vida otorgaban a sus empleados.
Facebook era un universo libre. Una red social que nos ofrecía ilimitadas ventajas, pero más que nada horas de diversión. Sin embargo, no es noticia nueva de que Facebook desde hace unos meses para acá se ha convertido en la cosa más aburrida del planeta. Supongo que la gente se empezó a sentir "expuesta" y por supuesto los rumores de secuestros y de más se regaron tanto que las personas poco a poco empezaron a cerrar los perfiles, a cambiar las opciones de seguridad a un nivel más restringido y eso fue un proceso que rápidamente se convirtió en una moda.
Al principio no podías ver el perfil de la gente que no habías agregado (primera opción que se descubrió y todo el mundo empezó a habilitar), luego la gente (y me incluyo) empezó a inhabilitar las fotos/videos en los que estaban etiquetados (o "taggeados") para sus amigos, luego, cuando se dieron cuenta del ridículo que hacían cada vez que terminaban una relación, empezaron a no publicar su estado de relación para no tener que pasar después por la humillación. Y ahora hemos llegado al extremo de que los perfiles no se pueden cliquear, la gente se ha quitado la opción de que uno pueda escribirle en el muro e incluso algunos han llegado al extremo de bloquear su búsqueda. Entonces sólo ellos mismos pueden agregar a otras personas, pero otras personas no los pueden ni buscar en Facebook porque son como fantasmas que nunca van a aparecer. Muchos ya ni ponen su fecha de cumpleaños. Empezaron por quitarse el año y ahora ya ni el mes podemos ver.
¿Qué está pasando? Poco a poco, todos hemos ido contribuyendo para que el Facebook se convirtiese en la aburrida cárcel que es hoy en día. Ahora sólo podemos ver las actualizaciones de los mismos 10 pendejos que nunca cambiaron sus opciones de seguridad y la verdad es que ya no nos interesa saber de sus vidas tampoco. Se nos incrustaron. Y entonces, ¿qué? Será que estamos retrocediendo. Al principio era chévere cuando podíamos restringir nuestros perfiles, y todavía podíamos ver el de todos nuestros amigos. Nos sentíamos que nos la estábamos comiendo. Hasta que poco a poco ya no nos quedan perfiles abierto y ahora sí nos damos cuenta de la cagada que iniciamos.
Ahora supongo que todo volverá, poco a poco, a ser como antes. Ahora tendremos que salir más de nuestras casas para encontrarnos con la gente y socializar. Tendremos que quitarnos la careta que teníamos antes para disimular lo chismosos que éramos, ya que ahora no podremos hacerlo secretamente, si no que en verdad vamos a tener que preguntarle a la gente por la otra gente y así tener esa "idea general" de nuestros amigos y afines.
Ahora tendremos que volver a la odiada época de "jalar mecate" para que nos envíen las fotos a nuestro Gmail. Cosa que cada vez va a ser más fastidiosa ya que las cámaras hoy en día se han encargado de producir fotos cada vez más pesadas y tediosas de adjuntar. Tendremos que invertir nuestro tiempo haciendo cosas quizá más productivas, como leer blogs, en vez de muros de actualizaciones, o ver televisión en vez de los videos de Youtube que antes ponían nuestros amigos. Poco a poco migraremos todos para Twitter (si es que no han migrado ya), hasta que salga otra red social "más chévere", que se ponga "de moda" más rápido y que, por unos meses, sea nuestra principal fuente de entretenimiento.