Monday, October 31, 2011

Hotel Justicia

Escrito por Victoria Carrascosa

Acabar con la vida de casi un centenar de jóvenes y cumplir una condena en una prisión de lujo: este es el caso de Anders Behring Breivik, quien, hace algunas semanas cometió el peor crimen en la historia de Noruega, al asesinar a 68 jóvenes del Partido Laborista en un tiroteo en la isla de Utoya y colocar una bomba en el centro de Oslo, que dejó un saldo de ocho fallecidos. Situaciones como estas nos hacen pensar en el sentido de la palabra justicia.

Celdas equipadas con televisores de pantalla plana, refrigeradores y baños individuales, acceso a teléfono celular e Internet, pistas polideportivas, gimnasio, biblioteca, clases de cocina, música e incluso un estudio de grabación son solo algunos de los amenities de la prisión Halden Fengsel en las afueras de Oslo, en la cual Breivik podría pasar los próximos 21 años, pena máxima establecida en el sistema legal noruego. Durante su estadía en una de las cárceles más progresistas del mundo, los presos cuentan con asesoramiento psicológico, un sistema de encuestas sobre su experiencia en prisión y un desarrollado proyecto de reinserción laboral, al momento del check-out.

En Latinoamérica, asesinos del calibre de Breivik comparten celdas con delincuentes que cumplen sentencias por delitos comunes, posesión de drogas o disidencia política. En la gran mayoría de los casos, los presos latinoamericanos pagan su condena hacinados, con falta de comida, pocas camas y en pésimas condiciones de higiene. En casos más extremos, los reclusos sufren torturas y extorsiones tanto por el personal judicial como por las bandas de crimen organizado dentro de los centros penitenciarios.

Según un artículo de la revista Time, en Noruega tan solo 20% de los reclusos reinciden en crímenes una vez cumplida su condena. Sin embargo, en Latinoamérica la cifra de reincidencia, aunque no es clara, no desciende del 60%. Tomando como base las cifras anteriores, surge la interrogante: ¿por qué más de la mitad de los presos latinoamericanos se arriesgaría a volver a lo infernal de las cárceles donde cumplieron una condena previa? La cárcel como sistema de justicia, es lo que la mayoría de nosotros ve. Pero un buen sistema judicial va más allá de las celdas-suites. Políticas de reinserción laboral, seguridad social, estabilidad económica, entre otros, son los factores que verdaderamente determinan el destino de un criminal luego de pagar sus años de cárcel.

La legislación noruega se enfoca en la recuperación de los criminales y su reinserción en la sociedad, más que en el castigo por sus culpas. En Latinoamérica, las condiciones de subdesarrollo no permiten que se contemple el futuro de un criminal luego de salir en libertad. Es por esta razón que nuestras cárceles están cada vez en peores condiciones de sobrepoblación y nuestros presos lejos de ser juzgados con una vara que garantice, indistintamente del crimen que hayan cometido, sus derechos humanos.

Tuesday, August 23, 2011

My new life

Ok, he estado ya demasiado tiempo desaparecida de mi propio blog.  Creo que ya es tiempo para contarles dónde he estado y qué he estado haciendo todo este tiempo. En las últimas tres semanas mi vida dio un vuelco de 180 grados (y esto no es metaforicamente hablando, es así tal cual!). Hace tiempo les conté que fui aceptada en una maestría de escritura creativa en Atlanta. No quería cantar victoria hasta que no me dieran mi visa (se han escuchado cuentos), de ahí el cuento pseudo ficción que publiqué a mediados de Julio "siete días"... siete días para que se definiera mi futuro inmediato. 

Una vez aprobada mi visa mi futuro inmediato arrancó, a toda velocidad. Lo primero fue aprender a manejar sincrónico. Lo segundo fue llegar a Atlanta. Lo tercero fue conseguir vivienda (a última hora me salió un cuarto en la universidad y es lo más cómodo del mundo) y lo cuarto fue aprender a cocinar. Check! Check! Check! Check!

Entre compartir con mi papá la primera semana, luego las orientaciones, primeras clases, hacer "bonding" con mis roommates (compartimos un apartamento de cuatro cuartos), con mi pseudo-nueva hermanita (que tiene 19 años y también estudia aquí el Pre-Grado), mi nueva adquirida disciplina de ir al gimnasio todos los días y el hobby de poner mi cuarto lo más acogedor posible, en verdad no había tenido chance de sentarme a contarles nada. Pero todo eso está apunto de cambiar porque estoy aquí por una razón nada más.

Y esa razón o motivo ya lo saben. Dedicarme 100% a escribir. 

Así que a partir de hoy no existen excusas de ningún tipo. Porque así sea los cuentos y guiones que tengo que escribir para mis clases los puedo poner aquí. (Y ojo, trataré de no ser tan chaborra, de ponerles material 100% para ustedes).

Long story short, I'm back baby! Wish me luck :)

Monday, July 18, 2011

-She said-He said moment

She said:
- Listen, about last night... I think it was all the champaign I drank

He said:
- What do you mean? What about last night?

She said:
- You're new at this, aren't you? When a woman gives it to you straight, don't give her a line like you don't remember

(Guess the movie ¿?)

Sunday, July 17, 2011

What a J-E-R-K


Esto que les voy a contar ocurrió así, en la vida real, un buen día en Nueva York. Una amiga mejicana de una amiga, súper fan de Gossip Girl, pero más aún fan del personaje actor que interpreta a Chuck Bass (Ed Westwick), un día estaba comiendo en un restaurant y se lo encontró.

Viene al caso contarles que la amiga de mi amiga (y también mi amiga) estudiaron actuación en una de las mejores academias del EEUU. Ella siempre cargaba siempre con su “Headshot” en la cartera, porque nunca sabes cuándo se puede presentar LA OPORTUNIDAD.

Pues ese día divisó unas cuantas mesas más allá al famoso Ed Westwick. Estaba con su novia (Vanessa de Gossip Girl) y tres modelos. La amiga de mi amiga, luego de calmar su emoción, decidió que esta era su oportunidad de oro, que tenía que acercase a presentarse y darle su Headshot para ver si, conmovido por su súper fan, Chuck Bass la podría ayudar.

Con todo el coraje que requirió el caso, se paró e hizo tal como se planteó. Al presentarse, Ed Westwick se empezó a reír descaradamente de ella. Ella, igual, aprovechó que ya había hecho medio ridículo y sacó su headshot, al mismo tiempo preguntándole que si se lo podía dar… El chico se rió más aún de ella y le preguntó ¿Y qué se supone que voy hacer con eso?, acto seguido mira a su novia, y se empiezan a reír los dos. Y en eso le siguen las modelos. Y la pobre estaba ahí, en shock, ridiculizada, viendo a su ídolo tratarla como una m*erda.

Y yo me pregunto, ¿es que acaso Ed Westwick nació famoso? ¿Acaso ese mocoso nunca tuvo un momento de humildad en el que no era famoso, y tenía que jalar mecate y realizar mil audiciones para poder conseguir algo? ¿Cómo es posible que ese idiota no pueda relacionarse con ella, sonreírle a su fan, y decirle, así sea sólo por aparentar, “claro, déjamela, un abrazo y te deseo mucho éxito”?

Ahí es cuando digo. WHAT A JERK. Sí, está bien, no es lo más “cool” interrumpir a un famoso en plena comida pero vamos, tampoco es para reírte de la persona en cuestión y hacerla sentir mal. Más cuando además, se presenta declarándose su fan.

Ughh. Makes me hate Gossip Girl even more.

Saturday, July 16, 2011

(Cine-Crítica) Agua para elefantes


Anoche vi una de las películas más lindas que he visto en mucho tiempo. Se trata de Agua para elefantes, un film basado en el aclamado best-seller de Sarah Gruens, una historia de circo, con mucho corazón, ubicada a principios de los años 30’s, durante la gran depresión norteamericana.

Para resumir la trama, sin arruinarles la historia, Jacob Jancowski (Rob Pattinson) pasó de tenerlo todo a tener nada, en un abrir y cerrar de ojos. Con una eduación Ivy League de veterinario –incompleta- bajo su manga, se encontró a si mismo caminando por un camino de tierra sin absolutamente nada a qué llamar suyo. De nuevo, su vida cambiaría por completo, cuando el destino lo hace cruzar caminos con el tren del circo Benzini que lo adoptaría como trabajador, veterinario y eventualmente como cuidador/domador/entrenador de Rosie, una hermosa elefante que August, el dueño del circo, adquirió con aras de convertirse en la atracción principal del espectáculo.


En este trayecto nos sumergimos en la vida de circo, una vida nómada, pobre de recursos pero rica en experiencias. Llena de talento, risas, crueldades injustificadas, animales de cualquier tipo y personajes excéntricos. Al ver la película, somos testigos de un turbulento triángulo amoroso. Nos enamoramos de Jacob, un muchacho noble y trabajador, responsable, (y sencillamente espectacular). Conocemos a Marlena, la hermosa esposa de August, quien es la estrella principal del circo. August, por su parte, interpretado por Christoph Waltz, es un hombre psicótico, agresivo, compulsivo, en momentos lo amas, en momentos lo odias.

En esta película vemos a un Robert Pattinson más maduro, menos amateur, realizando una interpretación impecable, sacando a la luz la complejidad de emociones que puede tener un joven en la situación de Jacob Jancowski. Físicamente también mejoró su apariencia si lo comparamos con la de Remember Me, o incluso, en la saga de Twilight.


Por otro lado, la actuación de Reese Witherspoon como Marlena es buena pero no es espectacular. Le falta más pasión, más química. Es un poco fría y rígida en algunas escenas en las que bien ha podido ser más suelta, agraciada y entregada. Aquí la vemos lo más delgada que la hemos visto jamás.



Sin embargo, sin lugar a dudas, el que se lleva todos los premios es Cristoph Waltz, quien una vez más triunfa al interpretar a un loco degenerado que en un abrir y cerrar de ojos puede transformarse de ser el hombre más dulce y simpático, al más cruel y desgraciado.

La dirección artística de la película es buena, aunque ha podido ser mejor. En momentos realmente no sentimos casi la depresión estadounidense, y para ser un tren que viajó por todos los Estados Unidos, nos faltó más visual de los paisajes. Sin embargo, en lo que corresponde al circo: los trenes, las carpas, los vestuarios de personajes, animales, etc-, todo muy bien representado.

En definitiva es una película llena de alma durante la cual van a disfrutar mucho adentrarse en la historia. ¡Vayan a verla! Y me cuentan qué tal. También, si alguno de mis lectores se leyó el libro, y vio la película, cuéntenme qué les pareció. Yo ahora voy a buscar el libro para leerlo. Siempre me ha parecido menos decepcionante hacerlo al revés.

Friday, July 15, 2011

Happiness is a mood, not a destination

La búsqueda de ser felices se puede simplificar por mil si entendemos que la felicidad es simplemente un estado de ánimo y no un destino en nuestras vidas. Hace un tiempo me topé con esta frase -sinceramente, ya ni me acuerdo de dónde- y la guardé en mi celular. Porque entendí, en ese momento, que en la vida debemos trabajar y actuar para muchas cosas, (actuando como en el mantra que puse abajo) y sí, debemos ser felices en el proceso, pero el fin último no debe ser la felicidad, porque la felicidad es un estado de ánimo que aparece unas horas al día, mientras que otras tal vez estamos llenos de otros sentimientos. A veces estamos a la expectativa, o estamos cansados, o melancólicos, o pensativos, o celosos, o enamorados, o que se yo. Debemos trabajar para lograr lo que queramos lograr en la vida, y debemos intentar se felices en el proceso. Pero si lo vemos como algo lejano, como algo distante, algo a lo que tenemos que llegar, de alguna forma nos impide vivirla en el momento. ¿Y quién dijo que no se puede ser feliz todos los días? ¿Quién dice que no se puede encontrar la alegría en las cosas más ínfimas de nuestra rutina? Quién dice que no podemos, también, disfrutar de la nostalgia. Vivirla, sentirla. Creo que esta frase me ayudó mucho a entender la vida. 

Los personajes que me agregan a Facebook

Necesito saber si soy la única. Pero desde hace como un año para acá, no me agregan al Facebook personas que acabo de conocer en la vida real, ni amigos añejos que tengo siglos sin ver, ni amigos blogueros que me comentan o que comparten conmigo sus vidas, no. Me agregan una serie de personajes bizarros con los que no tengo ni un amigo en común partido por la mitad. Personas de otros países, incluso, con nombre extraños, fotos robadas de Google Images en algunos casos, y otros casos fotos como para espantar pájaros (o en este caso, sifrinas como yo).  Esto me tiene un poco aterrada. No sé por qué ni cómo me consiguen pues, si no me conocen, no tienen amigos en común conmigo, no me han podido confundir con otra Ana Sosa porque bastante largo que edité mi nombre en Facebook. Entonces, ¿de dónde carajo salieron? Si son lectores, perdónenme. Pero lo lógico es que me escriban un comentario antes de agregarme al Facebook (algo que considero súper personal).

Por favor, díganme si esto les sucede a ustedes también. Algunos ejemplos: (hagan click en la imagen para verla en grande y poder leer los textos)



Thursday, July 14, 2011

(Cuento-Ficción) De regreso a la provincia


Cinco años en Nueva York se cuentan fáciles. Pero cuando vienes como yo, de la provincia, de hectáreas y hectáreas de tierras donde se siembran infinidad de girasoles y demás flores campestres, no se viven tan fáciles. A los 18 años, yo quería un cambio. Quería salir de ese paisaje verde y cambiarlo por miles de edificios altos y modernos. Quería cambiar la grama, por el asfalto. Los atardeceres, por el metro. El silencio por la bulla y la soledad por la compañía. 

En medio de mi ingenuidad, yo sabía muy bien que Nueva York representaba un reto pues habían muchas preguntas a las que yo no tenía respuesta. Por ejemplo, ¿dónde viviría? ¿Cómo pagaría la renta? ¿Qué comería y cómo pagaría la comida? Muchas inseguridades surgieron, pero nunca, nunca imaginé que estas preguntas se responderían solas con la determinación de quedarme en aquella ciudad mágica, llena de luces, de vida, de nacionalidades distintas, de oportunidades de vida más allá de las evidentes. 

Fueron cinco años mágicos, pero fueron también cinco años duros. De mucho trabajo. De pasar hambre en algunas ocasiones. De quererlo todo y tener nada. Pero el amor por ese asfalto y esa dinámica que nunca duerme lo podía todo y me mantuvo feliz, incluso en las peores circunstancias. Pasaron cinco años en los que escasamente supe de mi familia. Y ahora, en medio de muchos problemas de todo tipo, decidí regresar, por un tiempo, por siempre, eso nunca se sabe. Pero aquí estoy. Tratando de soportar el silencio y disfrutar de lo verde y del sol. 

El re-encuentro con mi familia ha sido auténticamente complicado. Interesante. Frustrante. Y cuando menos te lo esperas, gratificante. Son almas caritativas llenas de amor y comprensión, capaces de perdonar la ausencia y el olvido temporal, como quien sufre de memoria de corto plazo pero regresó para constatar que siguen ahí, presentes. Pero obviamente el dolor y el rencor actúa de primero, y los días poco a poco fueron trabajando esa clemencia que todos tenemos por dentro. 

Aquí me re-encontré con mi mejor amiga de la infancia. A ella tampoco la veía desde hace cinco años. No sabía la falta que me hacía hasta que la vi y nos echamos en la tierra a hablar y ver el horizonte. Cuando vives en el campo esto suele ser una actividad muy cotidiana. Aquí no sé si soy feliz. Extraño el ruido y la vida de Nueva York. Pero sé que necesitaba esto. El descanso de la provincia. La paz, la tranquilidad. Poder relajarme y compartir con mis seres queridos. Necesitaba regresar, así sea por un tiempo, a estas tierras. Aquí nunca sabré si soy mejor o peor que allá, pero la vida se encargará de llevarme por el mejor camino. 

(Cuento-Ficción) Siete días


En siete días lo sabría todo. Sabría si su sueño sería finalmente posible, después de múltiples esfuerzos, de constante dedicación al arte, de una disciplina muy valiosa y de entender finalmente que absolutamente nada se da por si sólo, que su empeño en lograr las cosas determinaría su posibilidad de lograr su sueño. Pero la certeza de que no todo depende de ella, precisamente es lo que la tiene mortificada. 

Los nervios la carcomen. Enterrada en fotos, collages, y demás representaciones gráficas de su arte, se refugiaría a esperar esos siete días. Esa semana mengua durante la cual sencillamente se resigna a escuchar las anécdotas de sus amigas. Si pudieron, si no pudieron, en qué fallaron, en qué lo lograron. Cualquier cosa la mortifica, y a estas alturas, lo que se hizo, se hizo, y lo que no se hizo, no se hizo. 

Busca la religión. Entre estampillas, estatuillas, rosarios y velas con ángeles, le dedica oraciones a la Virgen bendita, a Dios, a San Nicolás, a San Antonio, a San Expedito, a todos los que puedan velar por ella. Velas se consumen en rezos y pedidos de ayuda y amor. De agradecimiento por las cosas buenas. De perdón por las cosas malas. 

Por ahí también hizo un collage especial, como el que vio en El Secreto. Llenaría un anime de imágenes de sus sueños. Su carrera, sus estudios, su profesión. Dedicarse a su pasión. Ser completamente feliz. Todos los días observa las imagenes en las cuáles cree fervientemente que van a materializarse. Son dos años. Dos años de estudio, dos años para aprender el arte. Para practicarlo. Para perfeccionarlo. 

Y luego volvería a su tierrra a ejercerlo. Viajaría por el mundo para dibujarlo en imágenes. Daría mil vueltas para lograrlo y sin duda sería exitosa en su labor. Y a veces, en los momentos de debilidad se pregunta ¿y qué pasa si no? Pero de inmediato borra cualquier duda, cualquier inseguridad, cualquier vestigio de Plan B. Porque pensar en eso sería darse por vencida. Son siete días, pensó. Sólo siete días. 

Wednesday, July 13, 2011

(Cuento-Ficción) Dos, sin corazón, es uno


Él. Hombre de 64 años, retirado, entregado al olvido, ausente en su presencia y aún sigue ahí. Pensando en la nada, en el abismo, en comprender cómo es que su vida se vino a menos, cómo es que su esposa aún no lo puede ver a los ojos después de tantos años de compañía y de intentos frustrados de complacerla en todo momento. Ya son cinco días en esa isla, un invento genuino para hacerla feliz, para que se relajara, para que viera el mar. Y ahora que están ahí, no existe nada más que el sórdido silencio entre los dos. La certeza de una vida entregada al olvido, una vida que tal vez no valió la pena vivir. 

Ella. Tan tranquila y tan sumisa como siempre. Treinta y cinco años al lado de su marido. Una vida entera tratando de conseguir lo que nunca tuvo, la felicidad de estar al lado del hombre que ama. Una vida entera concentrándose en imperfecciones y en las pocas cosas que podían opacar la posibilidad de ser feliz. Sin ánimos de disfrutar del cielo azul, de enterrar sus dedos del pie en la arena, ve la vida como un intenso mientras tanto que cada día se le hace más largo y más tedioso. Una espera interminable para conseguir sabrá Dios qué.

La resignación viene en dosis grandes cuando ya no se halla qué hacer. Cuando el poco amor que existió en un momento se coló entre los años y los engaños de pretender ser quien nunca se fue. El salitre se seca en su piel, el mar sigue el mismo movimiento estático de su alma, de sus ganas, de su falta de pasión por vivir. 

Treinta y cinco años de incomprensión y de compromiso. De querer ser lo mejor para ella. De aguantar su falta de vida y su falta de amor, todo por quererla a su lado. Ella, por su parte, se mantiene fiel. No conoce una vida sin él. No se imagina una vida sin el hombre que siempre hace lo posible por ayudarla. 

Los días pasan, y se van acumulando, formando años de infelicidad. La desidia, la conformidad, la ignorancia de un mundo mejor. Tras intentos frustrados ya no se intenta más. Se respira. Se comparte. Se habla. Y se vive inmersos en la misma rutina de siempre, porque Dios sabe que cualquier intento por salir de ella resulta en un sórdido silencio, en una distancia primitiva, en un sueño colado entre brisas y esfuerzos oxidados por la salitre; donde el amor, recíproco, sencillamente nunca existió. 


Mi nuevo mantra

Hace unos días conseguí esta imagen en un blog. Inmediatamente sentí una pequeña satisfacción interna porque supe, en ese instante, que esas palabras se convertirían en mi nuevo mantra. Mantra que debo honrar todos los días de mi vida para tener una vida plena y sentir la satisfacción de hacer las cosas bien y esforzarme para lo mejor. Algo tan bueno hay que compartirlo, así que aquí les va:

Tuesday, July 12, 2011

Empieza la tortura china

Si hay dos cosas que me gustan a mí en la vida son: escribir y comer. Para la primera tengo este blog, y para la segunda un apetito voraz y un paladar gourmet. Tan voraz, que desde hace como un año para acá estoy "rellenita". Toda mi vida yo comí lo que quise y nunca tuve que sufrir las consecuencias pues era flaca y tenía un cuerpito aceptable. Cuando pisé los 20, todo eso cambió. Y mi cuerpo empezó a engordar - y a adelgazar- cuando le daba su real gana. Yo podía hacer dieta, y nada serviría, así como también de repente pasaba meses comiendo Tequechongos todos los días en la universidad y misteriosamente adelgazaba 3 kilos. Lo que me hacía pensar que mi cuerpo tenía una vida propia, a la que no involucraba mi fuerza de voluntad. Bueno, esa era la excusa hasta hace un par de días. Cuando me pesé y vi que batí récord me desmoralicé. No puedo llegar a los EEUU con cinco kilos de más porque todas sabemos que allá respiras y engordas. Así que decidí que sí, que mi fuerza de voluntad va a lograr lo que nunca antes había logrado: cerrar el pico y adelgazarme por lo menos 4 kilos de aquí a un mes. La dieta es muy sencilla: desayunar jugo de pepino y un omelette con clara de huevo y queso y una lonja de pavo. Almorzar carne/pollo/pescado con vegetales, ensalada y Clight. Merendar unas galletitas de soda. Cenar una lata de atún mediterráneo con agua. 

Veremos cuanto tiempo soporto esta tortura. 

Monday, July 11, 2011

Crónicas Margariteñas Nº4

Se dañó el aire acondicionado. Margarita, sin aire acondicionado. Se imaginarán la tragedia... Al principio no hacía tanto calor porque el apartamento conservaba un poquitiiico del fresco acumulado de dos semanas con el aire prendido. Al rato, ya lo que había era un vaporón a toda mecha, que de casualidad y pudimos dormir esa noche. Yo tengo una extraña manía, y es que no puedo dormir sin peso encima. O bueno, me cuesta muuucho dormir sin un kilo de sábanas, cobijas, edredones/duvet encima (mal pensados todos! jaa). Lógicamente, con el aire dañado, adios a las sábanas y cobijas y adios al sueño profundo. Cada quince minutos me volteaba a ver la hora. Las ventanas no se pueden abrir. Los mosquitos/moscas/ y demás bichos del trópico son peores que el calor. A primera hora de la mañana llamamos al Sr. del aire, pero nos dijo que iba a venir a las 4:30 de la tarde. Con él se fueron las esperanzas de nuestro día de playa -somos de los que desayunamos a las 11 y salimos a la playa entre 1:30 y 2pm). Tomar sol, leer, visitar el cyber (para que se vaya la luz, redactando esta misma entrada). El señor del aire nunca vino, y nos quedamos con la rabieta de haber perdido uno de los últimos días de playa en vano. Bahh, tampoco es que teníamos mucho ánimo para malhumorarnos. Además, esa noche teníamos una reservación en restaurant Casa Caranta, de Pampatar.

Llegamos media hora tarde al restaurant, pero poco importaba porque Margarita fuera de temporada, (así sean cuatro días después de la temporada) no tiene nada que ver con Margarita en plenos días feriados. Thank God for that. El restaurant, tan lindo como siempre, estaba medio vacío y no tenía mucho ambiente. Pero, por otro lado, tuvimos la dicha de ser atendidos por Gaby, la dueña y chef del lugar. Nos recomendó de entrada una ensalada de peras, rugula, radicchio y lonjas de queso Palmizulia tempurizado con vinagreta a base de miel que estaba espectacular. El menú no era muy variado y el 99% de los platos tenían mariscos y para mi desfortuna, yo soy hiper alérgica (se me tranca la glotis), así que pedí la única pasta que no tenía mariscos: Pasta Toscana, con berenjenas, jamón serrano, tomatos cherries, queso mozarella, etc. En verdad estaba divina. Pero no era nada excepcional (porque supongo que es un plato medio común). Por otro lado, la pasta que pidieron mi tía y mi mamá, tailandesa con camarones, se veía espectacular. Cerramos la noche con una panacota con fresas que también estaba deliciosa. (Y ahora estoy empezando a entender porque me engordé tres kilos en dos semanas).
(La ensalada/entrada que pedimos, ¿no se ve deliciosa?)

(Anécdota de Casa Caranta: nos había llegado un cuento, por varias personas distintas en Caracas, que un par de meses atrás fueron un grupo de señoras a cenar al restaurant, y pidieron todas tres platos más como cinco botellas de champagna durante la comida. Al llegar la cuenta, las mujeres sacaron pistolas, y asaltaron a todos los clientes del restaurant. Se robaron Blackberrys, billeteras, prendas, etc, más todo lo que habían consumido que obviamente nunca pagaron. Como estábamos allá, y la dueña era quien nos estaba atendiendo, le preguntamos sobre dicha anécdota y la negó hasta la muerte. Nos dijo que probablemente el rumor lo empezaron sus vecinos envidiosos cuando ella estaba en Caracas unos días, para quitarle clientela al lugar. ¿Qué tal? Ahora no estamos seguro si la dueña habrá sido franca, porque este tipo de cuentos siempre tienen que negarlos, así sea verdad, porque es la peor publicidad para el negocio).

La verdad es que en estas crónicas margariteñas no he hablado mucho de nuestras comelonas del viaje.  Comimos exquisito. Excelente forma de despedirme de la no-dieta. La primera noche en Margarita cenamos en Bushido... un restaurant japonés/peruano en el centro del Centro Comercial Rattán Plaza que es deli. Mi mamá siempre pide el chupe de camarones, yo en cambio, pedí un roll nuevo esta vez que me dejó extasiada. Era un roll tempurizado que tenía salmón, tilapia, cebollín, queso crema, berros tempurizados y salsa de anguila con otra salsita gratinada encima que me fascinó. Luego, otra noche, comimos en un retaurante mexicano en el Sambil que se llama La Tequila. Full de ambiente, tragos tequilosos, música en vivo a toda mecha y la comida típica mexicana divina. Otra noche comimos en el Dolphin (yo pedí unos tortellonis de salmón con una crema a base de albahaca y alcaparras que estaba exquisita. Por último, la última noche cenamos en el restaurant japonés del C.C. La Vela, KOI, unos roles sabrosos, pero con aftertaste de aceite (not so great).

El último día tampoco pudimos ir a la playa porque amaneció negro. Pero vamos, que importa, ya habíamos ido bastante a la playa y aunque me piqué un poco de regresar a Caracas no tan bronceada, no importó mucho, aprovechamos en vez el día para pasear y hacer diligencias.  Fuimos al mercado de Conejeros (nos calcinamos), Rattán del centro, el Sambil, La Vela y finalmente jugamos Rommy Q.

En general, la pasé divino en Margarita... Cada vez que visito la isla, termino más enamorada de ella. Sigo pensando en retirarme allá a escribir mis libros algún día ! (ojalá sea más pronto que lejano)

Saturday, July 9, 2011

Margarita con Carrie Bradshaw

Me traje a Carrie Bradshaw a Margarita. La ignoré los primeros días, mientras estaba completamente inmersa en el libro que les comenté más abajo, pero luego de que se me acabó, saqué a Carrie a pasear. No es la Carrie, de 32 a 40 años, que vimos en la serie Sex and the City. Es la Carrie antes de que llegara a ser una columnista famosa. La joven de Connecticut, de 17/18 años, que tiene unas ganas inmensas de ser la mejor escritora, pero sin mucha idea de cómo serlo. Con las inseguridades típicas del caso y con su gran personalidad, la misma personalidad de siempre.

Yo no tengo 17. Ya tengo 25. Pero en algunas cosas me siento demasiado identificada con ella.

Este viaje a Margarita, con Carrie a mi lado ha sido lo máximo. Les juro, la quiero como una mejor amiga. Me encanta conocer sobre su pasado. Sobre como era su vida antes de Nueva York. Cómo es que llega a Nueva York. Cómo es que hace las amigas que hace. ETC

Los libros, The Carrie Diaries (I) y Summer and the City - A Carrie Diaries Novel (II) evidentemente no son intelectualmente estimulantes, pero les prometo que si son fans de la serie como yo, una vez que comiencen a leerlos, no podrán soltarlos hasta que los terminen.

Me dice mi amigo David que Blake Lively va a ser la interpretación de Carrie en la versión Hollywood de esta nueva novela. Creo que no la voy a ver. No quiero pasar por otro duelo como el de SATC 2 y no quiero ver a otra Carrie que no sea SJP (y que, evidentemente, no se parece a SJP joven ni de va**a).

Me niego. Creo.

Veremos...

Labels

Acing the GRE (2) adicción (1) amigas especiales (1) amistad (1) amor (6) anitadas (7) aprendizajes (10) AWARDS (3) Bandas (1) BLOG DAY (1) Boston (1) BP nominee 2010 (10) Broadway Musicals (1) cabrones (1) canciones (1) canta conmigo (1) Carrie quotes (1) cartas de desamor (2) checklist (1) Cine (20) Cine nacional (1) Conciertos (1) Confessions (1) Contigo pero sin tí (1) cortázar (1) Crónica (14) cronicas viajeras (3) cruceros (1) Cuento (27) cultura (1) cumpleaños (1) curiosidades (5) cursiladas (2) desahogo (1) despecho (6) Diario de un drogadicto (36) Discursos (1) Disney (1) Distancia (1) druken (1) En Drogas (1) En español (1) Ensayo (4) ensayo corto (1) Enterteinment (1) Escrito (2) Escrito Corto (18) Existencialist mood (1) farándula (1) ficción (66) Fiction (4) Film (6) Fotografía (11) frases (1) Halloween (1) heartbroken (1) hidden messages (1) Hollywood (6) idiotas (1) imágenes (1) In English (12) In Memoriam (4) Información (2) initials (1) Invierno (1) John Mayer (1) Lecturas (libros) (7) lenguaje gíglico (1) Let's sing it (2) letras (4) letters (1) literatura (1) lyrics (4) melancolia (1) montejo (1) Movies (3) Music Profiles (7) Musica (5) Música (9) NaNoWriMo (1) natalia (3) No - Ficción (85) no ficción (6) Noticias Nacionales (1) NYC (1) Oldies (1) olvido (3) Opinión (1) People (1) perfil (3) photography (2) pictures (1) playlists (1) Poema (3) poemas (3) Premio (3) qué más puedo decir? (1) Quotes (7) random (1) realidad (1) RECONOCIMIENTO (2) Recuerdos (2) recuerdos cercanos (1) Reflexión (15) Reggae (1) Reportaje (2) Reviews (3) Road to the Oscars 2010 (17) SAY (1) Shows (2) Stanford (1) sueños absurdos (1) Teatro (1) teconología (1) TOP 6 fotografías de la semana (9) trastornos mentales (1) Turismo (1) TV (1) USA (1) Venezuela (2) versos inversos (1) Viajes (2)
 
Real Time Analytics